Pero mi pregunta aquí es: ¿Es este uno de los temores más sufridos por el mundo? ¿Un metal, hierro, o lo que sea con lo que las fabrican, pinchándonos? Si la respuesta es SÍ, deberían encontrar ya otro modo de acceder a nuestras venas que no fuese algo tan sutil como atravesarlas con algo punzante. Y si la respuesta es NO tengo una segunda pregunta: ¿Por qué en casi todas las pelis de miedo que veo tienen que estar presentes? Si sólo nos dan pánico a 2 o 3 pringaos que acabamos sudando, medio mareados (sino del todo) y con dolor de ojos de tanto apretar los párpados entres si por qué son necesarias.
¡Y lo que fastidia perderte media película por culpa de una escena de 3 segundos!
¡Qué busquen otras formas de acojonarnos!
Porque, sinceramente, yo me quedo con sensación de asco, ganas de vomitar y medio desfallecida, que no es poco, pero vamos que duermo igual.
Todo esto viene por una película, Audition, que no recomiendo por mucho que las dos críticas que he leído digan que el tal Takashi Miike es un genio y que está muy bien eso de hacer que no puedas dejar de bostezar hasta los últimos 45 minutos de película que son pura tensión (para mi realmente han sido los último 10, que es cuando ha llegado la sesión de acupuntura).
Y en general no me ha gustado.
Para acabar una última pregunta que me hago a mi misma (demasiado frecuentemente creo yo): ¿Por qué coño sigo viendo este tipo de películas?
Y de last one ¿qué título le pongo al post?