4.6.09

"Camaleonizar" sería un bonito verbo

Reconozco que me mareo con facilidad al ver agujas o cualquier variante de estas abriéndose paso entre carnes ajenas y ya no digamos si son propias (esto último con imaginármelo ya me basta para camaleonizarme - este verbo debería existir - con el yeso de la pared).

Pero mi pregunta aquí es: ¿Es este uno de los temores más sufridos por el mundo? ¿Un metal, hierro, o lo que sea con lo que las fabrican, pinchándonos? Si la respuesta es SÍ, deberían encontrar ya otro modo de acceder a nuestras venas que no fuese algo tan sutil como atravesarlas con algo punzante. Y si la respuesta es NO tengo una segunda pregunta: ¿Por qué en casi todas las pelis de miedo que veo tienen que estar presentes? Si sólo nos dan pánico a 2 o 3 pringaos que acabamos sudando, medio mareados (sino del todo) y con dolor de ojos de tanto apretar los párpados entres si por qué son necesarias.
¡Y lo que fastidia perderte media película por culpa de una escena de 3 segundos!
¡Qué busquen otras formas de acojonarnos!

Porque, sinceramente, yo me quedo con sensación de asco, ganas de vomitar y medio desfallecida, que no es poco, pero vamos que duermo igual.

Todo esto viene por una película, Audition, que no recomiendo por mucho que las dos críticas que he leído digan que el tal Takashi Miike es un genio y que está muy bien eso de hacer que no puedas dejar de bostezar hasta los últimos 45 minutos de película que son pura tensión (para mi realmente han sido los último 10, que es cuando ha llegado la sesión de acupuntura).
Y en general no me ha gustado.



Para acabar una última pregunta que me hago a mi misma (demasiado frecuentemente creo yo): ¿Por qué coño sigo viendo este tipo de películas?

Y de last one ¿qué título le pongo al post?



3.6.09

Carrie

Normalmente la gente me cae bien. Me caen bien antes e incluso después de conocerla. Hay algunas excepciones que confirman la regla, ya sea porque realmente han hecho algo tan malo que he tenido que cambiar de opinión o simplemente por causas desconocidas y misteriosas.
Mis vecinos son del segundo grupo de personas, de las que te caen mal sin razón, porque sí, simple y llanamente. No les aguanto, me molesta todo lo que hacen y lo que no hacen también, y no encuentro ninguna explicación lógica.
Sólo sé que les odio.


Me imagino como la desquiciada de cualquier peli de terror de serie B que mata sin ningún argumento y disfruta haciéndolo. Visualizo la escena perfectamente, puedo matarles de tantas maneras y desde tantos ángulos distintos: mi patio, la ventana de la cocina, la de mi habitación,... picando a su puerta y esperando pacientemente que abran para empezar con la masacre.
Pensar estas cosas por un momento es entretenido y hasta divertido, pero luego me siento culpable.
Así que busco soluciones a este sentimiento de soyunacriminalporfavormatame y de momento sólo tengo que pensar en el coyote para conseguir un poco de paz interior. Pienso en la de veces que ha muerto ese pobre animalito a manos de productos marca ACME, entonces aplico esta norma de continua resurrección a mis vecinos y me imagino que los mato 100 y 200 veces y no es grave... ¡¡Puedo hacerlo!! No hay remordimiento ni culpa, porque en unos dos segundos volverán a estar vivos para rodar otra escena mortal.
Otra opción es hacerles fotos y ponerles sus caras a los personajes de algún videojuego para poder aliviar mi rabia a base de apretar la X de manera frenética, pero no sé si esto se puede hacer.

¿Alguna otra idea?




13.5.09

Misión:

Canalizar toda mi mala leche y ver lo positivo de una no-renovación del contrato.

- No pasaré la mañana entre mierda de pájaro.

- No trabajaré con guantes cuando esté nublado ni me moriré de calor cuando haga sol en la calle.

- No conoceré por obligación más especies de arañas de las conocidas a día de hoy.

- No me sentiré una inútil por montar cosas que a las pocas horas deberán estar como antes.

- No tendré un horario nuevo cada vez que pase algo "importante".

- No desconoceré cual es la función que debo desempeñar en mi puesto de trabajo.

- No responderé bien ante algo si su buen funcionamiento no depende de mi.

- No tendré que fingir que entiendo lo que estoy haciendo.

- No trataré con personas a las que odio porque sólo verlas me causan malestar.

- No me crearé enemigos innecesarios.




11.5.09

Leche corrompida

Mierda, ostia, puta, joder, mecagoen, … y un sinfín de palabras malsonantes son las que componen mi vocabulario últimamente.

Así que me ha dado por deducir que estoy un poquito más desquiciada de lo habitual en mi persona.

¿Será por el calor? ¿será por esa manía que tenemos las mujeres de desangrarnos por nuestras partes nobles cada mes? o puede que sea esa incertidumbre que revolotea sobre la prolongación de mi contrato.

Será que me siento como una idiota por haber trabajado en un proyecto en el que en un principio no creía, en el que me obligaron a creer y tras conseguirlo me piden que vuelva a mi idea original, que esto no va a seguir avanzando.

Será que me jode que cada día me den una versión diferente de lo que está pasando.

Será que estoy hasta los cojones de no saber que coño quiero en mi vida y que cuando empiezo a plantearme algo la gente lo destroce.

Será que estoy empezando a cansarme del mundo y de su forma de girar.

O puede que simplemente tenga un mal mes.


4.4.09

Sábado

Ponerse a pensar un sábado me recuerda a un tema con el mismo nombre de Christina Rosenvinge y me lleva a preguntarme como surgió esa canción.
Creo que pudo ser un día como hoy, un sábado que te da por hacer un análisis de tu vida.
Es entonces, en un momento de crecimiento de autoestima absoluto, cuando cojo un boli dispuesta a enfrentarlo a un trozo de papel. Un folio de libreta con la propaganda de dos tipos de pastillas en ella.
Puedo contar toda mi historia, desde que tengo uso de razón hasta hoy, incluyendo lo que he sentido en cada momento y como han cambiado las cosas del ayer al hoy.
Puedo describir los escenarios y las reacciones de la gente, puedo moldearlo todo hasta que quede justo en su lugar, porque los sábados puedes pararte a pensar en esas cosas.
Hasta que, al girar la página, por mi cabeza pasa un tornado que se lo lleva todo y en ese momento mi rostro cambia de una sonrisa de autosuficiencia a una cara de incredulidad.


Estoy tumbada en la cama y creo que tengo más sueño que empeño en crear algo nuevo.
Mis dedos juegan con una goma elástica y veo la escena totalmente desenfocada e insonora.
Pestañeo y por unos segundos todo se ve claro, hasta que vuelven las siluetas y el difuminado.
Cierro los ojos durante un minuto y al volver a abrirlos me doy cuenta de que están mejor cerrados.




28.3.09

Voces

Hoy es un día importante.
28 de marzo de 2009, primera vez que disfruto del concierto de una amiga y sus compañeros.
He tenido la oportunidad de oir voces muy diferentes y muy envidiables todas.
Me jode saber que la mía no les llega ni a la suela de los zapatos, pero estoy contenta.

De mi amiga en particular he de decir que aplaudo su voz y su valor para enfrentarse al público. Renuevo la admiración que siento por ella y le agradezco el paso que ha dado al invitarnos.

Ahora sólo falta que sirva de precedente y que hayan muchos más momentos como el de hoy.

Gracias Roser.


1.3.09

No te puedes ir de donde no estás

Es raro reencontrarte con alguien al que no ves hace tiempo y sentir que sólo hace unas horas que hablasteis cara a cara.
Que te pase eso con una persona es raro, pero que te pase con todas las que estuvieron contigo en una etapa concreta de tu vida puede significar que aún sigues ahí.

Y es posible.

Estar lejos implica no ver la evolución de la gente y esto a su vez provoca que en mi mente sigan igual que hace unos 2 años.

Había encerrado todo lo relacionado con Londres en una cajita de cartón, junto con algunos recuerdos y un montón de post-its y los miraba de vez en cuando, pero nunca me quedaba el tiempo suficiente como para notar algún cambio grande.

Y este fin de semana he abierto la caja de golpe y del todo.

Ahora la vuelvo a cerrar y me doy cuenta que necesito una caja más grande; tengo nuevos recuerdos que guardar y los antiguos han vuelto a dar la cara, y todo no cabe.



Puede que simplemente deje la caja abierta.