31.1.09

Los que viven cerca siempre llegan tarde

Mi trabajo está a unos 3 minutos caminando.

No es que haya trabajado en muchos sitios antes, pero sean muchos o pocos, todos los anteriores estaban
más alejados de mi casa que el actual y no recuerdo haber llegado tarde ni una sóla vez.

De hecho he llegado hasta una hora antes de mi hora de entrada, pero ni un minuto después.


Es la tercera vez que llego tarde a trabajar y esto me está volviendo loca.

La primera vez que ocurrió opté por poner el despertador 1 hora antes, para hacerme a la idea que me iba a tener que incorporar en breve.
Y teniendo en cuenta lo paranoica que soy: normalmente ponía el despertador a las 7'30h, con lo cual ahora empezó a sonar a las 6'30 de la mañana, una hora antes.

Al volverme a quedar dormida, moví la misma ficha, así que acabé oyendo ese pitido despertándome a las 5'30 h y como mi cuerpo rechaza levantarse a esa hora sabiendo que en realidad salgo de casa a las 8'45h (y esto si sólo si quiero llegar con 5 min de antelación), cada mañana mi mano pulsa un botón en el móvil, ese que hace que la alarma suene a los 10 minutos.
Pero muchas veces, este gesto lo hago totalmente inconsciente y no siempre mi dedo atina, así que lo que acaba pasando es es que presiono el botón "salir" en vez de "repetir" lo que provoca que la alarma no vuelva a sonar y yo duerma plácidamente hasta que de golpe abro los ojos y hago lo imposible para llegar
puntual a mi puesto de trabajo.

Si sigo así creo que va a ser muy difícil conservar mi empleo.



27.1.09

Shhhh...

Creo que despierto, aunque no sé si dormía.
Todos me miran, sus pequeños ojos brillantes son lo único que alcanzo a ver.
Hay muchos a mi alrededor, pero no siento miedo.

Sólo los miro, como si fuese algo que he hecho toda mi vida. Como si siempre hubieran estado aquí.
Cuchichean... imposible entender nada.
No sé si en realidad lo intento.
Un par de ojos se desplazan hacia mi y puedo oír sus pasos.
La poca luz que hay me permite ver que a esos ojos les acompaña una pequeña y curiosa cara de duendecillo y su respectivo cuerpo.
No estoy sorprendida de lo que veo, en cambio, el extraño ente parece sí estarlo.
Se acerca sigilosamente y da un paso atrás cada vez que pestañeo.
Es pequeño pero yo siempre imaginé a los duendes más bajitos aún.
Observo como curiosea a un palmo de mi cara aproximadamente. Intenta causarme alguna reacción.
Es gracioso, pero yo no me río, no me muevo, no parece que me sienta si quiera.
El pequeño duende decide dar un paso más y coloca su mano en forma de caricia en mi rostro. Lo hace una segunda vez y mis ojos empiezan a llorar.



23.1.09

Formas de comunicación

Estaba el otro día en el lavabo haciendo aguas mayores (sí, yo cago, al igual que cada uno de vosotros) y, sintiéndome bien por el calorcito que había en el lugar y por haber sacado todo lo malo de mis adentros, me acordé de 2 cosas:

Primero de Curro. En especial de este post.
Porque no recuerdo haberme levantado un día y haber recibido tal trato de mi váter.
Espero seguir teniendo esta complicidad con él y que nunca me enfríe el culo más de lo que yo quiera.

Y en segundo lugar me vino a la cabeza un recuerdo.

No sé cuándo ni por qué (tuvo que ser después de descubrir que toda la mierda va al mar) pero en algún momento de mi vida cogí boli y papel higiénico y comencé a intentar comunicarme con otras formas de vida, vidas marinas.

Le escribía a todos y de todo.
Desde un deseo hasta un simple saludo. Tiraba de la cadena y me iba tan feliz.

No sé que concepto de "peces" tenía yo, porque aparte de suponer que tenían la capacidad de leer mis notas también creía que podían cumplirlas.


Lo raro de todo esto es que nunca he obtenido ninguna respuesta.




12.1.09

El gall i la gallina

cantar1.
(Del lat. cantāre, frec. de canĕre).

1. intr. Dicho de una persona: Producir con la voz sonidos melodiosos, formando palabras o sin formarlas.
Cantar con buena voz.
2. intr. Dicho de algunos animales, especialmente de las aves: Producir sonidos continuados y generalmente melodiosos.


¿¿Qué coño tiene de melodioso escuchar a un gallo gritando??
(La definición se salva por el "generalmente". Pero sigue sin convencerme.)

¿¿y no se supone que los gallos CANTAN cuando sale el sol??

¿¿Pues que cojones hace uno cantando a medio día??

gallo.
(Del lat. gallus)

...
7. m. coloq. Nota falsa y chillona que emite quien canta, perora o habla.


No me entra en la cabeza que los gallos canten.


Me siento engañada.


Cada dia al dematí
canta un gall kikirikí
i la gent mig adormida
es desperta de seguida.
Cada dia al dematí
canta el gall kikirikí.



8.1.09

Aprobar o/y morir en el intento

06'30 h
El despertar.
07'10 h
Llegada a la autoescuela.
07'20 h
Llegada del resto de personas a la autoescuela. ¬¬
08'00 h
Encuentro con el examinador y dos compañeros de fatigas.
08'25 h
Empieza el sufrimiento:

08'30 h
Primer examinado. Chico 1.
Temperatura aproximada: -1ºC
Estado después del exámen: A punto de una hipotermia.

09'10 h
Segunda examinada. YO.
Temperatura aproximada: -2ºC / -3ºC
Estado después del exámen: Recubierta de barro y empapada.

10'00 h
Tercer examinado. Chico 2.
Temperatura aproximada: 0ºC
Estado después del exámen: Sin daños.



Que bonito que es llegar a tu hogar chorreando y ducharte con agua fría en invierno.



27.12.08

Navidad

Odiar la Navidad está de moda. Y mira que me jode ir a la última, pero no me dan opción.

Hay cosas que pueden llegar a gustarme como las luces estáticas de color blanco resiguiendo fachadas por todos lados (las intermitentes de colores ya son otra historia), o que la gente encuentre en estas fechas la excusa idónea para reencuentros familiares.

Pero odio que todo el mundo tenga fiesta y que todos decidan salir como alma poseída por el diablo a comprar regalos por simple obligación y que en consecuencia hasta para comprarte una bolsa de pipas tengas que hacer cola.
Odio ser parte de esa masificación sin darme cuenta y llegar a sentir que se acaba el mundo si alguien se queda sin regalo porque yo he sido muy perezosa o no me he acordado de comprarlo.

Pero lo peor de todo, lo que más odio en estas fechas es que a la hora de abrir los dichosos regalos que tantos sudores han costado, todo el mundo siga un orden. Cada uno espera su turno, a regañadientes, porque alguien siempre decide seguir un puñetero orden, para que lo demás no se pierdan detalle de la cara y la reacción de la persona en cuestión al quitar esos papeles tan rojos y útiles.

Para mí, esos segundos, son pura concentración: Intento aislarme de todo y pensar que estoy abriendo una caja llena de billetes a todas partes del mundo que voy a poder usar sólo si interpreto bien mi papel. Pero una vez abierto el regalo...suele ser difícil seguir con la farsa.

A veces me gustan, a veces cuela que me han gustado.
A veces noto como las expresiones de la gente me gritan que no doy una, a veces simplemente prefiero no mirar.




19.11.08

La suerte está echada

Quién sabe cuántos prados al galope, cuántos lugares visitados, cuántas pociones tomadas, cuántas magias aprendidas,... cuántos orcos aniquilados.

Puede que me pasase en Londres días jugando a lo que mis compañeros de piso llamaban "matar orcos". Aprendiendo a manejar mi personaje, cogiéndole cariño, demostrando que todo lo podía, ayudándole a matar a sus enemigos, dándole pociones revitalizantes cada vez que se encontraba débil, cuidándole...

¿Y luego qué? Luego he estado meses sin todo lo anterior, creyendo que esa época de mi vida ya había pasado, que he crecido y a mis 23 años ya no puedo echar de menos esas cosas.

Pero hace relativamente poco me sorprendo intentando instalar en mi ordenador esto.
Si, señoras y señores ¡la matanza de orcos no ha terminado!
Hay nuevos personajes, hay dioses, hombreslobo, nuevas misiones, mejores gráficos y un sinfín de cambios que ¡Mecagoentodoloquesemeneayenloinmóviltambién! al parecer mi portátil no tolera.


Ancaria sigue en peligro y yo no puedo hacer nada.
Espero que otros la cuiden por mi.


ALEA IACTA EST!